Nace de la venta
Cuando la venta lleva mica, la orden se arma con la graduación del examen ligado a esa venta. Nadie la vuelve a teclear.
La orden de laboratorio se arma con la graduación del examen y las medidas de montaje, sin recapturar, y le das seguimiento por estatus hasta la entrega. Si mandas a laboratorios externos, sabes en qué va cada trabajo; si tienes laboratorio propio, Clarya lleva también su almacén de micas por graduación y su control de calidad.

El error más caro de una óptica es un lente hecho con la graduación equivocada. En Clarya la orden no se escribe: se arma con lo que ya se capturó en el examen y en la venta.
Cuando la venta lleva mica, la orden se arma con la graduación del examen ligado a esa venta. Nadie la vuelve a teclear.
Antes de crearla ves todo lo que se pide: armazón, mica, tratamientos y filtros, medidas de montaje, prisma y graduación de cada ojo.
Al crearla se abre su ticket para imprimir, con los datos del trabajo y las observaciones de la orden.
Cada cambio de estatus queda en su bitácora, con la fecha estimada y el aviso cuando algo se atrasa.
Das de alta a los laboratorios con los que trabajas y cada orden sabe a cuál va.
Quién la movió, cuándo y a qué estatus. Se acabó preguntar por teléfono en qué va un trabajo.
Días sugeridos de entrega al vender, fecha visible en cada orden y aviso de las que ya se pasaron.
Recibe las órdenes de todas tus sucursales, saca las micas de su propio almacén y regresa los trabajos terminados, con el rastro completo: examen, venta, orden y armazón.
Por recoger, esperan mica, en elaboración, por entregar y entregadas, con el número de trabajos en el menú.
La mica se revisa antes de entrar a elaboración, y el trabajo terminado sale con su revisión de calidad.
Cuadrícula de esfera por cilindro para monofocales y de esfera por adición para bifocales y progresivas, con su kardex. El laboratorista elige de qué casilla sale cada ojo.
Si no hay la graduación, se pide por ojo: traspaso si el almacén central la tiene, solicitud de compra si no.
La sucursal rechaza lo que no salió bien; el laboratorio decide si es detalle o defecto, lo corrige y lo reenvía con observaciones.
La venta se queda con el costo de la mica que de verdad salió del almacén del laboratorio, así tu utilidad no se calcula a ojo.
Desde Seguimiento de entregas la sucursal ve en qué etapa va cada orden, cuántos lentes le faltan por recibir y cuáles ya puede entregar. Clarya avisa si se intenta recibir antes de tiempo, y la entrega directa al paciente solo se hace con la venta liquidada.
Sí. Das de alta a tus laboratorios como proveedores, cada orden sale con la graduación del examen y las medidas de montaje, y le das seguimiento por estatus hasta que el lente regresa a la sucursal y se entrega.
Clarya también lleva el laboratorio propio o central: recibe las órdenes de tus sucursales, revisa la mica antes de tomarla, la saca de su almacén por graduación y manda el trabajo terminado. Las vistas van por etapa: por recoger, esperan mica, en elaboración, por entregar y entregadas.
Cada orden tiene su fecha estimada de entrega y su bitácora de estatus. Las atrasadas se marcan solas, y la sucursal ve en qué etapa va cada orden desde Seguimiento de entregas.
La sucursal puede rechazarlo. El laboratorio decide si fue un detalle o un defecto, lo corrige y lo reenvía con sus observaciones. Si es una garantía, la orden sale marcada como garantía y las micas dañadas regresan con ella.
Sí. Cada mica monofocal se acomoda en una cuadrícula de esfera por cilindro, y las bifocales y progresivas en una de esfera por adición, cada casilla con su kardex. Lo que falta se pide por ojo: por traspaso si tu almacén central lo tiene, o como compra si no.
Sí. El sistema es multisucursal desde su diseño: cada sucursal maneja su inventario, su caja y sus ventas, y tú puedes ver la información consolidada de la empresa o filtrada por sucursal.
Te mostramos cómo nace una orden desde la venta y cómo se le da seguimiento hasta la entrega, con laboratorio externo o propio.